La edificación se distribuye en cuatro elementos principales: tres de ellos configuran un esquema en U, situando un elemento de cierre en la parte norte de la parcela, que permite desarrollar el plano de fachada hacia la zona verde y establecer el cierre del conjunto.

Esta ordenación de elementos, optimiza el soleamiento exigido para las viviendas, y el aprovechamiento de la parcela, desarrollando un programa de viviendas con doble orientación, que da lugar a un planteamiento eficaz de soluciones sostenibles.

La configuración del área libre que permite la disposición de las unidades residenciales, define ámbitos de uso público con características diferenciadas. Esta zona recibe el máximo soleamiento posible, puntuado por la disposición del ajardinamiento general.
Para abordar estas cuestiones, se parte de la Xerojardinería como argumento para la estructuración de las áreas libres.

co-autor:
Daniel H. Nadal