Sobre un solar con un fuerte desnivel se plantea la realización de un edificio de 4 viviendas. Se resuelve el edificio aterrazando las distintas unidades, que corresponden a dos tipologías diferentes. Los apartamentos se sitúan en las plantas inferiores, con acceso desde una nueva escalera que une ambos niveles. Los dúplex se colocan encima, con acceso independiente desde la calle Aire.

La fachada a la calle Aire se desarrolla con un ritmo de huecos desordenados que rememoran las arquitecturas cercanas. La edificación, aunque contemporánea, desaparece en el entorno, y respeta así el carácter de la arquitectura tradicional de los pueblos almerienses. La fachada hacia el valle se abre hacia las vistas, atrae al paisaje hacia su interior. Las terrazas, respuesta natural del edificio a la orografía y la orientación de la parcela, permiten disfrutar del sol.

co-autor
Daniel H. Nadal

colaboradores
José Ruiz de Assín