El punto de partida nos sitúa ante un edificio compuesto de una sucesión de planos horizontales idénticos en altura, a excepción de la planta de acceso y el ático. Se proponen una serie de actuaciones para convertir el espacio existente en un espacio de oficina “único”.

Se perfora estratégicamente el forjado para generar una oficina vertical que conecta los puntos clave de la propuesta. Los espacios cerrados se adosan a las comunicaciones aislados por una envolvente transparente que varía en altura y opacidad.