Premio Mejor Edificio del Año 2012 en la categoría de interiores en ArchDaily.

La Fundación Botín se establece en Madrid eligiendo un emplazamiento único en un edificio industrial de 1920, con la intención de convertirse en un espacio cultural de referencia. Para ello, el nuevo proyecto recupera la esencia del carácter industrial original, en consonancia con la esencia misma de la actividad de la Fundación como motor de desarrollo del talento.

La luz natural es el argumento principal de la intervención arquitectónica, rescatándose huecos en fachada y lucernarios originales. La estructura interior se reforma para abrir el atrio del vestíbulo principal, donde luz y vegetación natural marcarán su carácter como lugar de encuentro.