Un muro quebrado de hormigón que protege un jardín escalonado.

El área de actuación comprende una estrecha franja de terreno, que cuestiona el aprovechamiento de la parcela. La propuesta se traduce en una solución integrada de protección fonoabsorbente y ajardinamiento en terrazas. Se unen dos sistemas constructivos: la prefabricación de paneles de hormigón, y la formación de un muro vegetal aterrazado. La geometría quebrada de paneles en L, reduce el impacto visual que hubiera supuesto un desarrollo estrictamente lineal, plegando su trazado alrededor de una seriación de alcorques de hormigón. La zona residencial, al otro lado, se resuelve mediante un muro ecológico que introduce áreas de descanso, superponiendo un desarrollo urbano a la necesidad de las medidas acústicas de corrección.

co-autor:
Daniel H. Nadal