El local comercial que comparte acceso con la Fundación Botín se propone como apoyo de ésta y está resuelto con una intervención mínima generando un lugar de cultura y trabajo. Se concibe como una continuación del proyecto de la Fundación priorizando el espacio diáfano.

El local se organiza en torno a un área de exposición de libros y zona de lectura con una estantería corrida, un mobiliario de sillones y mesas bajas para consulta de libros. A lo largo de la fachada se disponen mesas de consulta individuales y una mesa de grupo que podrá ser utilizada como sala de reuniones con una capacidad para doce personas.